El fracaso de la cumbre de Bruselas aplaza de nuevo la primera Constitución de la UE

El debate seguirá bajo la presidencia irlandesa

Bruselas.- La Cumbre Europea de Bruselas termina sin éxito. El presidente en ejercicio de la UE, Silvio Berlusconi, dio por fracasadas las negociaciones sobre la Constitución europea al constatar la falta de acuerdo sobre el sistema de voto. Las negociaciones de la Conferencia Intergubernamental continuarán en 2004 bajo la presidencia irlandesa.
Según lo acordado en Tesalónica en junio pasado, el nuevo Tratado constitucional debía ser firmado después del 1 de mayo de 2004 -fecha de adhesión de los diez nuevos miembros- y antes de las próximas elecciones europeas del 13 de junio de 2004 y, para ello, debía tenerse ultimado antes de finales de este año el texto definitivo. Las explicaciones oficiales de los principales líderes de la UE tras el fracaso de las negociaciones deja ver que tanto España como Polonia ofrecieron variaciones al reparto de poder aprobado en Niza -y que ambos países defienden como el realmente válido- que no fueron aceptadas por el 'núcleo duro' de la UE, Alemania y Francia. La Conferencia ha hecho pública una escueta explicación:
El Consejo Europeo toma nota de que a la Conferencia Intergubernamental no le ha sido posible alcanzar un acuerdo global sobre el borrador de proyecto Constitucional en este momento”. Silvio Berlusconi presentó durante la mañana hasta tres “ideas distintas” sobre el reparto de poder, que nunca tuvieron el visto bueno de todos los Estados miembros, ya que Francia, Polonia, Alemania y España se opusieron en algún momento, según fuentes diplomáticas europeas.
El mandatario italiano nunca puso por escrito estas propuestas.
La primera iniciativa fue modificar Niza dando más poder a Alemania (que tenía 29 votos) y menos a España y Polonia (ambos consiguieron 27). Lo rechazaron Alemania y Polonia.
La segunda propuesta fue modificar los umbrales de la doble mayoría subiéndolos hasta el 64% de población y 54% de Estados. España lo aceptó, pero tuvo el rechazo de Francia y Polonia. La Convención Europea estableció unos máximos del 50% en población y 60% de Estados.
La tercera fue aplazar la entrada en vigor de la doble mayoría en los términos del 64-54% a 2014 mediante una cláusula de revisión que podría ser modificada por los Veinticinco. A esta iniciativa se opusieron Francia, España y Polonia.
La cumbre de Bruselas se convirtió en un auténtico entramado de relaciones bilaterales y multilaterales entre los miembros de la UE para tratar de forzar un acuerdo en la Cumbre que finalmente no se produjo. Ahora, los países se fijan el mes de marzo como fecha de inicio para retomar las conversaciones, aunque no se han establecido plazos.

Aznar destaca la voluntad de acuerdo de España
El presidente español ha valorado con serenidad la falta de acuerdo en la Cumbre señalando que “las negociaciones no finalizan aquí, sino que continúan bajo la presidencia irlandesa”.
José María Aznar presentó varias propuestas -hasta media docena, según él mismo- para tratar de llegar a algún acuerdo, según informa
El Mundo. Primero planteó mantener como base lo acordado en Niza, pero dando más peso a Alemania, hasta 2008 y revisar entonces el reparto de poder. Luego propuso asumir los pactos de Niza, pero corrigiendo las opciones de bloqueo de ese sistema. Finalmente aceptó la opción de la doble mayoría propuesta por la Convención, pero subiendo el umbral de población necesaria para tomar decisiones del 60% al 70%. Ninguna de estas soluciones desbloqueó la cumbre.
Aznar ha reconocido que le hubiera gustado alcanzar un acuerdo en Bruselas “y para eso España ha presentado media docena larga de propuestas, pero si no ha podido ser, pues qué le vamos a hacer”. Asimismo, el presidente se ha negado a “señalar con el dedo” al país o países responsables del fracaso de la Cumbre.
Alemania: El canciller alemán, Gerhard Schröder, aseguró que la Cumbre, a pesar de la falta de acuerdo sobre el reparto de poder, concluyó con un “resultado de primera clase” en el que se encuentra “fuera de cuestión” cualquier marcha atrás.
El canciller alemán, Gerhard Schröder, aseguró en una rueda de prensa que la Convención sobre el futuro de Europa, a pesar de la falta de acuerdo sobre el reparto de poder en la Constitución, concluyó con un “resultado de primera clase” en el que se encuentra “fuera de cuestión” cualquier marcha atrás.
dejará a la Presidencia irlandesa la tarea de juzgar cuándo se aceptarán las condiciones para que se pueda lograr un éxito”, indicó durante su comparecencia, en la que señaló que el rechazo polaco a todas las propuestas de acuerdo no tendrá “repercusión en las relaciones polaco-alemanas”. Por su parte, el ministro de Exteriores alemán, Joschka Fischer, declaró tras el fracaso de las conversaciones sobre el reparto de poder establecido por la futura Constitución europea que el proceso de adopción del texto “no ha fracasado ni está acabado”, pero que “continuará”.

Reino Unido: El primer ministro británico, Tony Blair, ha señalado que “hay razones perfectamente comprensibles” para que no se haya llegado a un acuerdo, aunque se ha mostrado optimista sobre las posibilidades de alcanzarlo durante la Presidencia irlandesa.
El primer ministro británico, Tony Blair, afirmó que hay “razones perfectamente comprensibles” para que no se haya llegado a un acuerdo sobre el sistema de voto de la UE, que ha hecho fracasar las negociaciones sobre la Constitución Europea.
Blair minimizó el fracaso de estas negociaciones, ya que consideró que “hay suficiente tiempo” para alcanzar un consenso ya que, incluso si el acuerdo hubiera llegado hoy, no entraría en vigor antes del 2009.
convencido de que no es una montaña imposible de escalar”, dijo el primer ministro británico, que agregó que ahora la siguiente presidencia de turno de la UE, que ocupará Irlanda a partir del primero de enero, deberá informar al próximo Consejo Europeo, en el mes de marzo, de cómo está la situación.
Además, consideró que “es muy importante que no nos hayamos parado en una página en blanco”, sino en un punto en el que hay un amplio consenso en torno a temas muy importantes.

Cuestión de una, dos o tres noches
“Creo que podríamos haber llegado a un acuerdo después de una, dos o tres noches de debates, pero es mejor que los países tengan tiempo porque está claro que es necesario introducir cambios en el tratado de Niza, para que sea más eficaz en una UE ampliada”, explicó.
Indicó que el problema esencial fue el sistema de voto alcanzado hace tres años en la cumbre de Niza, en el que algunos países consiguieron un peso que ahora quieren defender, actitud que calificó de “perfectamente razonable”.
Ahora, resaltó el primer ministro británico, “tenemos tiempo para reflexionar” y “una base constitucional para hacerlo”, y recordó que no es el momento para conformarse con un “acuerdo pobre”, por lo que “es mejor esperar y tener uno bueno”.

“La UE ampliada necesita nuevas normas”
Blair afirmó estar “seguro de que habrá un acuerdo, porque la UE ampliada necesitará de nuevas normas y, si no las hay, podría haber problemas”.
Asimismo hizo hincapié en algunos de los acuerdos logrados, en la defensa, asuntos exteriores, la seguridad social o la justicia penal, lo que calificó de “muy positivo para los ciudadanos europeos y para los británicos”.
En este punto, se mostró muy satisfecho de lo logrado para su país y, especialmente, de su posición central en Europa, “de estar ahí y desempeñar un papel” porque “la UE de 25 miembros será el mayor mercado económico mundial y tenemos que estar ahí”.
Francia: El presidente francés, Jacques Chirac, ha destacado la poca flexibilidad mostrada por España y Polonia durante las negociaciones, si bien ha matizado que comprende las razones de ambos países para rechazar el sistema del reparto de voto.
El presidente francés, Jacques Chirac, dijo que su país no vio flexibilidad alguna en las posturas de España y Polonia en las reuniones que mantuvo con los dirigentes de estos países para alcanzar un acuerdo sobre la Constitución europea.
En una rueda de prensa posterior al fracaso de la negociación en Bruselas, Chirac dijo que había tenido reuniones con el primer ministro polaco, Leszek Miller, y con el jefe del Gobierno español, José María Aznar, “en las que se constató que no había flexibilidad, lo que puedo comprender”. “La discusión ha sido corta, en la medida en que no había flexibilidad de su parte ni posibilidad de negociación y, repito, por razones que puedo comprender perfectamente”, dijo Chirac.
El presidente francés hizo hincapié al precisar que “sería falso considerar que hay una relación entre el fracaso de los trabajos de hoy y la ampliación”.
Tampoco es cierto, añadió, que en esta negociación hayan estado, por un lado, los “recién llegados” y, por otro, “los antiguos miembros” de la Unión.

“Diferencia de cultura” entre veteranos y recién llegados
Lo que sí se ha constatado, en su opinión, es una “cierta diferencia de cultura” entre los países que tienen una larga experiencia en Europa y los otros.
Lo ocurrido en esta negociación pone de manifiesto la necesidad de que “grupos pioneros” de países tomen la iniciativa en determinadas políticas para impulsar la construcción de Europa, añadió.
Jacques Chirac se mostró convencido de que la presidencia irlandesa, que tomarán las riendas de la UE el próximo 1 de enero, “nos hará progresar y, si no es la irlandesa, será la holandesa”, lo que no hay que hacer es precipitarse y llegar a un acuerdo “a cualquier precio”, subrayó.

Presidencia italiana de la UE: El presidente de turno de la UE, Silvio Berlusconi, ha recalcado los esfuerzos realizados por España y Polonia para alcanzar un acuerdo y las alternativas propuestas, que “otros países no consideraron convenientes”.
El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, aseguró que España y Polonia “habían realizado aperturas” en busca de un compromiso sobre el voto, pero “otros países” no las consideraron “convenientes”.
El presidente de turno de la UE explicó que al final de las conversaciones de Bruselas parecía posible encontrar un acuerdo sobre la base de la idea de poner en práctica ahora el sistema de voto del Tratado de Niza y, antes de 2009, decidir por mayoría cualificada el sistema futuro de votación.
países dieron entonces a entender que no podían aceptarlo en estos momentos”, indicó el primer ministro y mencionó entre las razones que alegaron para bloquear, la necesidad de “consultar a sus parlamentos” o de “disponer de más tiempo”.
Berlusconi no quiso decir qué países no quisieron aceptar las “aperturas” realizadas por España y Polonia, países que, subrayó, “mostraron una gran disposición al compromiso”.
Sí dejo claro, en cambio, que el fracaso “no es debido a la ampliación, ni a la intervención de los nuevos países”, de los que elogió su “entusiasmo” a lo largo de todo este proceso constituyente, y su “aportación a la vieja Europa, no sólo en lo político”.

Alternativas tras las reuniones bilaterales
El presidente de turno de la UE explicó que tras celebrar entrevistas bilaterales con cada uno de sus homólogos en las que exploró las posibilidades de un compromiso, presentó una serie de opciones sobre el sistema de voto.
Una vez sondeadas las opiniones de España y Polonia, que se mostraron dispuestas a “moverse” respecto a su posición inicial consistente en no modificar el reparto de poder acordado en el Tratado actual de Niza, Berlusconi convocó sendas reuniones con el grupo de los “grandes” y el de los “pequeños”.
partes consideraron oportuno no concluir hoy, sino dar una oportunidad a las presidencias sucesivas”, dijo el primer ministro.
Ahora, continuó, corresponderá a la presidencia de turno irlandesa, que comenzará el primero de enero, hacer una propuesta en el Consejo Europeo de marzo próximo a los gobernantes comunitarios sobre qué hacer con la Conferencia intergubernamental (CIG), la cual ha quedado de facto suspendida hasta ese momento.

Rechazo frontal a "las dos velocidades"
Preguntado por la amenaza de algunos países fundadores de que podrían continuar ellos solos adelante, en vista del fracaso de la Constitución, Berlusconi respondió que “las dos velocidades no son el interés de Europa”.
El canciller alemán, Gerhard Schroeder, había dejado claro dentro de la sala que ese sistema de progresar no le interesaba.
Para Berlusconi, el mecanismo de las “cooperaciones reforzadas” está a disposición de los estados que quieren progresar más rápido en la integración (y recordó los casos del euro y la Defensa), pero “no debe ser la regla”.
Berlusconi se declaró contrario a una iniciativa aislada de los seis países fundadores de la Comunidad, uno de los cuales es Italia. “No creo que convenga, dijo, formar nuevos grupos o nuevas iniciativas”.

El Mundo, Madrid
13 de diciembre de 2003


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