Polonia gana a Rusia la batalla de Katyn en Europa

Polonia ha ganado una batalla política y jurídica a Rusia después de que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo sentenciara a favor de los intereses polacos con relación a la matanza de Katyn, una localidad de la provincia rusa de Smolensk situada cerca de la frontera con Bielorrusia, donde en 1940, 22.000 militares y miembros de la élite intelectual y empresarial polaca fueron asesinados por el NKVD (la policía política de Stalin). Durante 50 años la URSS negó los hechos y culpó a los nazis de la matanza, pero en 1989, Mijail Gorbachov reconoció la culpabilidad de su país en estos crímenes. Tras la desintegración de la URSS, en la década de 1990, la Fiscalía Militar de Rusia abrió una investigación, pero en 2004, el caso sobre Katyn fue archivado, porque habían muerto los responsables de la matanza.

Más tarde, los dirigentes rusos responsabilizaron de los trágicos hechos al régimen estalinista y en noviembre de 2010, el Parlamento ruso condenó aquellas ejecuciones en masa y expresó sus profundas condolencias a los familiares de las víctimas. Pero esta masacre siguió dificultando las relaciones entre Varsovia y Moscú. Los jueces de la Corte europea dictaminaron que la matanza de Katyn fue un crimen de guerra, que es la tesis de Varsovia, avalando así parcialmente la demanda de 15 ciudadanos de Polonia, familiares de oficiales ejecutados en Katyn, pero rechazaron iniciar una nueva investigación. La sentencia de la justicia europea, que puede ser apelada por las partes en litigio, denuncia que el Gobierno ruso dispensó un trato inhumano a los familiares de las víctimas de Katyn y denegó información sobre el destino de los muertos a 10 demandantes polacos.

Cooperación deficiente
La sentencia señala también que el Estado ruso no cooperó lo suficientemente con el alto tribunal europeo durante el examen del caso, lo que constituye una violación del artículo 38 del Convenio Europeo de Derechos Humanos. Los magistrados se negaron, sin embargo, a contemplar la demanda en la parte relativa al derecho a la vida (artículo 2), así como pronunciarse sobre la presunta “ineficiencia” de la investigación que se llevó a cabo en la URSS después de la masacre de Katyn. Por parte rusa, el presidente del consorcio “Liga Parlamentaria”, Antón Lashenkov, manifestó que “Rusia reconoció la responsabilidad de la URSS en esos crímenes. Polonia desea que Rusia los asuma como propios. Pero la Convención Europea fue formada después de aquellos acontecimientos. Y no se puede juzgar según las leyes por compromisos que Moscú no había adquirido hasta ese momento”. Lo contrario “hubiera sido considerado como una presión sobre Rusia”, declaró Andrei Fedorov, representante del Gobierno ruso.

Pesimismo mediático
“El hecho de que la masacre de Katyn haya sido reconocida como un crimen de guerra por la jurisprudencia internacional es muy importante”, recalcó el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores polaco, Marcin Bosacki. Los medios polacos no expresaron tanto entusiasmo. Para el diario Dziennik Gazeta Prawna, “la masacre de Katyn sí es un crimen de guerra pero Rusia puede estar tranquila”. El rotativo de centroizquierda Gazeta Wyborcza señaló que la sentencia “decepciona”, porque “Rusia se negó a revelar al Tribunal el documento clave para juzgar si durante la investigación relativa a la masacre había violado el Convenio para la Protección de los Derechos Humanos”.

El Correo Diplomático
04.05.2012


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