Capítulo 3: Regnum Poloniae

A fines del siglo XIII la división de las tierras polacas en ducados pequeños se hizo molesta para la mayoría de los grupos sociales: dificultaba seriamente el trabajo de la Iglesia, porque las división en diócesis no correspondía a la división en provincias; menoscababa el prestigio de los duques débiles y de los magnates ansiosos de poder, dificultaba el comercio, constituía una barrera para el desarrollo de las ciudades.

Imagen de San EstanislaoLas agresiones extranjeras ponían en peligro la seguridad de la población rural. Todo esto hacía más intenso el deseo de unificación. Incluso en el apogeo del desmembramiento del Estado se conservaron ciertos elementos de la unidad: en todas partes, excepto Pomerania, gobernaban duques de la misma dinastía de los Piast y hubo una sola metrópoli eclesiástica en todo el territorio polaco. Una expresión simbólica de la unidad fueron la conservación del nombre de Regnum Poloniae proveniente del pasado común y las insignias reales de 1076 guardadas en la catedral de Cracovia. La aspiración a la unificación encontró su reflejo más pleno en el culto nacional de San Estanislao.

La unificación no fue un objetivo fácil de alcanzar, ya que cada uno de los duques quería ser el unificador. También fue polémica la base social de la unificación: ¿Debían constituirla los habitantes de uno de los mayores ducados que apoyaban a su duque? ¿0 uno de los grupos sociales más fuertes: la nobleza, el clero o la burguesía de las grandes ciudades? Después de varios intentos frustrados emprendidos por duques de Silesia y de la Pequeña Polonia, en 1295 se coronó como rey al duque de la Gran Polonia, Przemysl II quien sin embargo poco después fue vilmente asesinado. Por su herencia lucharon el duque de Silesia, Enrique de Glogów, y el duque de Sieradz, Leczyca y Brzeg, Ladislao Lokietek, así como el rey de Bohemia de la dinastía de los Premysl, Wenceslao II. Este último se apoderó de la Pequeña Polonia, la Gran Polonia, la Pomerania de Gdansk, una parte de Kujawy y en 1300 se coronó como rey de Polonia.

La pronta muerte de Wenceslao II y de su hijo Wenceslao III le abrió el camino al trono a Ladislao Lokietek, quien obtuvo apoyo del Papa y una ayuda militar de Hungría y pudo unificar parte de las tierras polacas. Fuera de las fronteras del Estado se encontraron Silesia, cuyos duques quedaron avasallados por el rey de Bohemia Juan de Luxemburgo, Mazovia que conservó su independencia y la Pomerania de Gdansk, dominada en los años 1308-1309 por los Caballeros Teutónicos. La pérdida de Pomerania y la falta de acceso al Mar Báltico dieron comienzo al período de 150 años de lucha de Polonia contra la Orden Teutónica por la recuperación de esas tierras. En 1318 la asamblea general de Sulejów dirigió al Papa, en nombre “de las Órdenes, los capítulos eclesiásticos, los próceres, los voivodas, los barones y habitantes de ciudades y burgos” una petición de corona.
El Papa vaciló ante las pretensiones de Juan de Luxemburgo pero apoyó estos trámites. La coronación de Ladislao Lokietek y su esposa Eduvigis tuvo lugar en Cracovia en 1320.

En el siglo XIV Francia, Alemania, Flandes, Inglaterra, Italia y los países de la Península Ibérica vivían una crisis económica, pestes y desgracias de la Guerra de Cien Años, mientras que los países de Europa centro-oriental se desarrollaban económica, política y culturalmente. En aquellos tiempos florecían el Reino de Bohemia, Hungría y el Estado de la Orden Teutónica; Polonia y Lituania habían emprendido una acelerada expansión económica y política. En esta parte de Europa se impuso la idea de la monarquía soberana. En las primeras décadas del siglo XIV Polonia fue la más débil de las monarquías independientes, continuamente amenazada por la alianza de Bohemia con la Orden Teutónica. Ladislao Lokietek aprovechó el apoyo del Papa y la alianza con Hungría.
Luchó sobre todo por la recuperación de Pomerania. Pero ni la sentencia favorable dictada por el tribunal papal ni la lucha armada le trajeron éxito.

Su hijo y sucesor, Casimiro el Grande (1333-1370), uno de los reyes polacos más eminentes, concluyó una paz con la Orden (1343), dándole Pomerania en “usufructo perpetuo”.
Esto permitió recuperar otras tierras, también ocupadas por la Orden. Consiguió también que Juan de Luxemburgo renunciara a sus pretensiones al trono de Polonia pero tuvo que reconocer el avasallamiento de Silesia por el rey de Bohemia. Con esto garantizó a Polonia la indispensable paz y pudo dedicarse de la reforma del Estado. El rey apoyaba la colonización, la fundación de nuevas aldeas y ciudades. Fomentaba el comercio, emitió leyes que regían la extracción en Polonia de la sal, del plomo, de la plata y del hierro. Realizó una reforma monetaria y fortaleció el tesoro del Estado.
El derecho consuetudinario que imperaba hasta entonces quedó codificado y uniformado; la administración de la justicia fue reformada y fortalecida. Personas que ocupaban altos cargos estatales como el tesorero, el canciller o el mariscal formaron parte del consejo real, Órgano del poder central creado por el rey. En 1364 el rey Casimiro el Grande fundó la primera universidad de Polonia, la Academia de Cracovia. Destinó enormes recursos a la construcción de castillos de defensa a lo largo de las fronteras de Polonia y a la reforma del ejército. El poder real, aunque fuerte, fue limitado por los derechos de los estamentos, distintos para cada uno de ellos: la nobleza, el clero, la burguesía y los campesinos. El equilibrio entre los estamentos y el papel del rey-árbitro propiciaba el fortalecimiento del poder real igual que en otras monarquías estamentales de la Europa medieval.

De la cultura política de Europa, bajo la influencia de la Hungría gobernada por los Anjou, se sacó también un nuevo término que definía el Estado polaco: Corona Regni Poloniae - Corona del Reino de Polonia. La construcción legal, vinculada con este término, consistía en la separación de la persona del gobernante y del Estado (la corona). El Estado dejó de ser patrimonio del gobernante, se convirtió en una entidad separada desde el punto de vista jurídico y del sistema y debía de ser indivisible. El nuevo término respondía no sólo a la situación política interna de la monarquía estamental, sino también a la situación y la política exteriores de Polonia. Desde los fines del siglo XIII y comienzos del XIV, el programa político del Regnun Poloniae consistía en la unificación de las tierras polacas. Esto se logró hacer solamente en parte.
En cambio, después de la extinción de la dinastía de los Rurik en la Rusia de Halicz, el ducado fue dominado por Casimiro el Grande (1344, 1366). Este ducado no formaba parte del histórico Reino de Polonia, pero fue incorporado a la nueva forma del Estado, la Corona del Reino de Polonia. En el ocaso del reinado de Casi‚miro el Grande, el territorio de Polonia era de unos 240 mil kilómetros cuadrados y la población de unos dos millones de personas. Así la densidad de población creció de cuatro personas por kilómetro cuadrado en los siglos X y XII a 8-8,5 personas. En el siglo XIV un millón de personas de origen polaco vivían fuera de la Corona, en Silesia, Pomerania y Mazovia. Y en el Estado polaco, además de polacos, vivían también alemanes, rutenos y judíos.

EI próspero reinado de Casimiro el Grande se vio amenazado por un fracaso personal y dinástico: el rey no tuvo hijos legítimos. Los conflictos en torno a la sucesión en el trono pusieron en peligro la integridad del reino. Fue imposible transmitir el poder a uno de los duques de Silesia o Mazovia porque éstos no gozaban del prestigio necesario. En esta situación Casimiro concluyó un acuerdo con Luis de Anjou, rey de Hungría y nieto de Ladislao Lokietek por parte materna. Luis de Hungría subió al trono de Polonia (1370-1382) pero él tampoco tuvo hijos varones y negoció con la nobleza polaca para que reconociera como sucesora a una de sus hijas.
Le otorgó privilegios a la nobleza, eximiéndola del pago de impuestos. Así abrió el camino a una serie de privilegios que en los siglos XIV y XV la nobleza obtuvo de los sucesivos reyes de Polonia.

Capítulo 4: Del Mar Báltico al Mar Negro


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