Protesta de historiadores por la aceptación de la “Carta de los expulsados” en el Bundestag

Rechazan el proyecto de establecer una jornada oficial de recuerdo en Alemania para los trece millones de expulsados alemanes de la segunda guerra mundial Los términos de la declaración que los expulsados redactaron en 1950 se consideran ambiguos.

Desplazados alemanes expulsados de Danzig - 1945

Setenta conocidos historiadores alemanes y extranjeros (polacos, israelíes, checos y estadounidenses), han suscrito una carta de protesta por la adopción, el jueves pasado por el Bundestag, de un documento histórico que consideran ambiguo respecto a las responsabilidades alemanas en la segunda guerra mundial. La adopción de la llamada “Carta de los expulsados alemanes” de la posguerra es una “señal político-histórica errónea”, dicen los historiadores.

Aprobada el día 10 con los votos de democristianos y liberales y la oposición de socialdemócratas, verdes y Die Linke, la Carta es paso previo al establecimiento de una jornada específica oficial de recuerdo de los expulsados alemanes de la posguerra, el 5 de agosto. Ese día, en 1950, la Carta fue proclamada por representantes de los expulsados en Stuttgart.

Se estima que unos 13 millones de alemanes fueron expulsados de los territorios alemanes perdidos por el Tercer Reich, o anteriormente colonizados por alemanes, en  Prusia Oriental, Pomerania Oriental, Brandeburgo Oriental, Silesia, Danzig (Gdansk), los países bálticos, Polonia, Hungría, Yugoslavia y Rumanía. Más de dos millones murieron en aquella operación, sancionada por las potencias aliadas en Potsdam.

La Carta de 1950 proclama el “derecho a una patria” para aquellos expulsados en unos términos casi teológicos que los define únicamente como víctimas, sin la más mínima referencia al dramático contexto general, algunos de cuyos datos son: un total de 30 millones de expulsados de todas las nacionalidades al fin de la guerra en Europa, 6 millones de judíos, centenares de miles de gitanos y 3,3 millones de presos soviéticos asesinados por los nazis, 27 millones de muertos en la Unión Soviética y un continente arrasado. El documento de los expulsados alemanes de 1950 menciona, sin referirse a ese contexto, una renuncia a la venganza, dándose la impresión de que existe un derecho moral a ella de los alemanes expulsados al que generosamente se renuncia.

“Dios puso a las personas en su patria, después las personas fueron expulsadas de ella con violencia, lo que significa matarlas espiritualmente. Hemos sufrido ese destino y exigimos el derecho a una patria que Dios nos dio como derecho fundamental”, señala el documento de 1950 bendecido por el Bundestag.

Los historiadores consideran inaceptable que un documento que no menciona las barbaridades nazis y que asumiendo el “derecho a la patria” introduce ambigüedades sobre el reconocimiento de las actuales fronteras europeas, haya sido aprobado por el parlamento alemán. También señalan que ya existe un día internacional establecido por la ONU para el recuerdo de los emigrados y refugiados.

El gobierno polaco ha rechazado el proyecto de declarar una jornada de recuerdo de los expulsados alemanes y su ministerio de exteriores ve “elementos inquietantes” en la iniciativa. “Las expulsiones fueron una consecuencia de la guerra mundial desencadenada por Alemania”, observa el diario polaco Gazeta Wyborcza.

“Los autores de la Carta no mencionan ni los crímenes nazis, en los que los posteriormente expulsados habían participado, ni las causas de la guerra o el genocidio de judíos, ni el “Plan General Este”, que preveía la expulsión y parcial eliminación de entre 30 y 50 millones de “eslavos subhumanos” tras la victoria final”, escribe el historiador polaco Krzystof Ruchniewicz, uno de los firmantes, en el diario “Frankfurter Rundschau”.

Rafael Poch, corresponsal en Berlín
La Vanguardia, España
17.02.2011


The International Raoul Wallenberg Foundation
Godzina Polska - La Hora de Polonia

El Águila Blanca es parte del proyecto “Las huellas polacas en la República Argentina”


Museo Roca, Ministerio de Cultura, Presidencia de la Nación. © 2003 - 2016
El Águila Blanca Museo Roca - Insitituto de Investigaciones Históricas Condecoración otorgada a Claudia Stefanetti Kojrowicz