Recuerdos de familia, en Buenos Aires

La física nuclear Hélene Langevin-Joliot, nieta de los premio Nobel Marie y Pierre Curie, visitó la Argentina para celebrar los 80 años del Hospital de Oncología Marie Curie. Habló de su carrera, la relación de las mujeres con la ciencia y el singular linaje de científicos que marcan su vida.

Escuchar hablar a Helene Langevin-Joliot es un privilegio. No sólo por oír la voz de una octogenaria de gran lucidez o la melodía de su francés pausado, sino por la cantidad de anécdotas que tiene para regalar sobre su vida en el seno de una familia de reconocidos científicos.

Visita de Hélène Langevin Joliot al aniversario del Hospital Curie

Sus abuelos fueron Marie y Pierre Curie, famosos por haber estudiado la radiactividad, lo cual les granjeó el premio Nobel de Física junto a Henri Becquerel en 1903. Más tarde, en 1911, Marie volvió a ganar el Premio Nobel pero esta vez en Química por su descubrimiento del radio y el polonio, convirtiéndose en la única persona en ganar el galardón en dos ciencias.

Pierre y Marie no fueron los únicos miembros de la familia que transcurrieron sus días en laboratorios, ya que los padres de Hélene -Irene Joliot Curie y Frédéric Joliot- también obtuvieron un premio Nobel de Química en 1935 por haber descubierto la radiactividad artificial.

A la hora de emprender su carrera, Hélene no debió pensar demasiado qué camino seguir e hizo honor a la herencia científica al dedicarse a la física nuclear. Lo mismo hicieron su marido, Michel Langevin -físico nuclear y nieto del famoso físico Paul Langevin- y su hijo Yves, quien es astrofísico.

Es por eso que al cumplirse el 80º aniversario del Hospital de Oncología Marie Curie, ubicado en el porteño barrio de Caballito, los directivos no dudaron en invitar a Hélene para que ofrezca una conferencia sobre las mujeres y la ciencia, en el marco de las diversas actividades que se organizaron la semana última con motivo de los festejos de la institución.

La Prensa tuvo la oportunidad de dialogar con la física nuclear durante su paso por Buenos Aires acerca de los recuerdos de su infancia, la ética profesional y la vida de los científicos.

¿Qué diferencias encuentra entre la época de Marie Curie y la actual en términos de la relación de la mujer con la ciencia?
A Marie le tocó trabajar en la época en que pensaban que la mujer podía, quizás, hacer las mismas cosas que el hombre, pero no estaban muy convencidos.

Ella vivió en un momento en que el mundo científico era completamente masculino. Ahora, en cambio, vemos en los laboratorios del mundo en donde yo me muevo que el número de mujeres ha crecido y que no es pequeño. Sin embargo, pese a que a nivel del trabajo científico la mujer está equiparada con el hombre, al ver quién ocupa cargos jerárquicos en los laboratorios se hace evidente que en el 80% de los casos se trata de un hombre.

¿El trabajo de Marie contribuyó a fomentar la participación de las mujeres en la ciencia?
Su ejemplo fue muy importante. Pero en Estados Unidos, donde Marie fue extremadamente conocida, sucedió algo llamativo: las mujeres la vieron tan alto y tan triunfadora, que quedaron paralizadas. En la psicología americana suelen decir "O soy el mejor o no soy nadie", de modo que al ser tan difícil equiparar la imagen de Marie, muchas mujeres se paralizaron y no se dedicaron a la ciencia.

Maestros
¿A quién o quiénes considera sus grandes maestros?
Es una pregunta complicada... nunca me la hice porque vengo de una familia de científicos y me dediqué al mismo tema. Todo fue un conjunto de cosas, quizás hubo otros maestros además de ellos, pero no tuve que buscarlos.

¿De qué forma influye el premio Nobel en la vida de un investigador?
Depende del investigador. En el caso de Marie y Pierre Curie, les dio medios materiales que no tenían antes.

¿En qué situación económica vivían?
Pierre era profesor en la escuela de Física y Química de la ciudad de París, muy conocida hoy. Ganaba menos que un profesor universitario. En tanto, Marie trabajaba como encargada de cursos en una escuela superior normal, que formaba maestros para el primer y segundo ciclo. Pero no era muy importante, daba algunas clases. No cobraba siquiera un sueldo, era un pequeño apoyo. Eso era todo lo que tenían.

Obtener el premio Nobel los ayudó mucho. Dos años después de recibir la distinción nombraron a Pierre profesor en La Sorbone y Marie pudo entrar como jefa de trabajos prácticos.

Hasta dónde llegar
¿Sentían miedo al pensar hasta dónde podían llegar con sus investigaciones?

A los descubrimientos de investigación fundamental -que van a generar aplicaciones luego- no se les puede tener miedo ni negarse a ellos. Una vez que el descubrimiento ha sido realizado es que los científicos y la humanidad entera debe preguntarse ¿qué hacemos con esto? Ningún investigador antes de la Primera Guerra Mundial pensaba que era posible liberar la energía atómica.

Mi padre solía decir que el científico ya no puede simplemente decir "miren lo que encontré", sino que debe preocuparse por la utilización de sus descubrimientos. No obstante, esta no es una responsabilidad exclusiva de los investigadores ya que es el conjunto de la ciudadanía la que debe asumirla.

Cuando les dieron a Pierre y Marie el premio Nobel, en el discurso que hizo Pierre en nombre de los dos, decía que en manos criminales el radio puede convertirse en muy peligroso. Y agregaba también: "Se puede uno preguntar si la humanidad aprovechará lo positivo -más que lo negativo- de cada descubrimiento". Y la conclusión era que la humanidad aprovecharía para el bien estos hallazgos.

Sus padres tuvieron una participación activa en la política contra la bomba atómica. ¿Qué recuerda sobre este tema?
No en el momento mismo de su creación. En 1939 mi padre había advertido que se podía generar una reacción en cadena. Habían empezado haciendo un prototipo de pila atómica y él era muy consciente de la bomba atómica, de la responsabilidad de los científicos, y por eso se esforzó mucho en transmitir que había que desarrollar la energía nuclear pacífica, sobre todo para el uso científico médico y luego para desarrollar energía.

La primera pila francesa fue hecha para los radioelementos y no para las armas. Pero el avance tomó demasiadas proporciones durante la carrera para el armamento. En ese entonces mi padre dejó de ser el jefe de Energía Atómica, el gobierno no quiso tener al señor Joliot en ese cargo porque tenía opiniones políticas opuestas.

¿Y usted, como física nuclear, sufrió alguna vez presiones?
Dentro de la Física Nuclear trabajé siempre en laboratorios de investigación básica, estábamos afuera de todo eso... quizás demasiado afuera. De todas formas hice mucho contra la bomba atómica, incluso di conferencias.

De modo que quienes trabajaban en la investigación de la bomba atómica lo hacían en un ámbito completamente ajeno al del resto de los físicos nucleares
Durante mucho tiempo sí. Yo ni siquiera sabía que existían estas investigaciones. El laboratorio era completamente secreto. Tal es así que una vez que tuvimos que llegar a un lugar muy raro, de muy difícil acceso, dijimos: "Seguramente ellos están aquí".

Cualidades cientificas
¿Por qué se dedicó específicamente a la Física Nuclear?

Creía que uno debía elegir el campo que avanza más rápido. La Física Nuclear avanzó muy rápido luego de la Guerra Mundial, se hablaba mucho de la Física Nuclear como un campo que se desarrollaba. Claro, una que es joven elige hacia lo nuevo... y se equivoca. No lamento lo que hice, hice cosas que pueden ser interesantes, pero estoy obligada a decir cuando los jóvenes preguntan qué rama científica seguir, que si están muy seguros de que están apasionados por determinado tema, lo tomen. Pero si no están muy convencidos, mi consejo es que no elijan el tema que todo el mundo elige, el tema que está de moda.

¿Qué características debería reunir una mujer que quiere dedicarse a la ciencia?
Las mismas que tiene que reunir un hombre. Si pensamos en Pierre y Marie, el soñador era Pierre; la organizada, la metódica, era Marie.

¿Es decir que ser organizado y metódico son dos cualidades importantes?
Sí. Pero además hay que ser muy curioso, eso es lo más importante. Tratar de entender lo que no se entiende y al mismo tiempo saber razonar. Sin eso, si falta la reflexión ante un hecho nuevo, un descubrimiento puede pasar desapercibido, se pueden cometer errores enormes... Hay que despertar la curiosidad y ese es el gran problema de la enseñanza de las ciencias.

En los últimos años ha realizado una intensa labor brindando charlas a estudiantes, científicos, niños y la sociedad en general. ¿Considera que aún los científicos están muy alejados de la sociedad y viceversa?
Eso es efectivamente de lo que me ocupo en la actualidad. Es muy preocupante ver que tenemos ciencia por todos lados pero que la mayoría de hombres y mujeres de todo el mundo -incluso los que han tenido una educación- ni siquiera lo comprenden. Por consiguiente, están muy desarmados para advertir e interesarse por los temas de utilización de la ciencia. Lo más importante es partir de ciertos conocimientos, tratar de hacer entender lo que son los métodos científicos, para explicar esos conocimientos. Hacer entender con ejemplos es más importante.

Por Agustina Sucri
La Prensa, Buenos Aires
03.04.2011


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