‘‘Este es un país de pioneros y de clase media”

Con ocho décadas apostando al trabajo y al agro, el empresario Juan Szychowski defiende a la producción, el espíritu de los colonos y la clase media argentina, aunque piensa que ambos retrocedieron en los últimos tiempos.

Juan Alfredo Szychowski. Empresario, dirigente y ex legislador provincialPosadas. (Mario Pernigotti). Juan Alfredo Szychowski está preparando sus maletas para alejarse de la dirección de la firma que ha representado su vida entera: Es que La Cachuera significa el esfuerzo de varias generaciones que llevan su apellido y todo arrancó a inicios del siglo XX y llega hasta estos días. Szychowski estará cumpliendo 83 años el 10 de junio próximo. Casi la misma edad y casi la misma fecha de cumpleaños que este diario. “Fui muy amigo de don Humberto Pérez y también de (Luis) Lucho Pérez. Hubo un momento en que El Territorio estuvo muy mal en la década del 50 y don Humberto fue a La Cachuera a pedirle apoyo económico y papá se lo dio. Así como otro tanto ocurrió con Las Marías. En el caso de mi padre fue un apoyo totalmente desinteresado”, recuerda con la memoria intacta. “Sólo había dos diarios: El Territorio y El Día que era del abuelo de Mariano Díaz, con una ideología socialista dentro de un mundo convulsionado”, señaló para demostrar un profundo conocimiento de los movimientos históricos ocurridos en especial en el siglo XX, donde el mundo occidental padeció dos guerras en un lapso de apenas 20 años.Ha tenido una vida intensa siguiendo la senda que iniciara su padre hace casi un siglo en Misiones con la apuesta por la producción agraria y la elaboración industrial. La firma que representa produce yerba mate y arroz y llega a muchos lugares en el mundo.El viernes pasado, justamente, se cumplieron 50 años de la partida de su padre. Una fecha, entonces, cargada de emotividad y que además sirvió para la reflexión sobre el país que tuvimos y el que puede venir.

En ciertos momentos, se atisba un grado de desilusión en Szychowski debido a lo que pudo haber sido un país más grande y no se pudo lograr. Recordará las épocas en que en Misiones no había desempleo, y la gente venía de otras provincias a levantar las cosechas de yerba mate y arroz, por ejemplo.

O cuando rememore sus viajes al Brasil de hace 30 ó 40 años y los habitantes del país vecino querían ser ellos amigos de la Argentina, país al que veían mucho más culto que el propio. “Se perdió la clase media, la que hizo grande al país”, se anima a diagnosticar, desde los apuntes que prolijamente preparó a la espera del periodista. Y -casi naturalmente, se puede decir- defenderá al sector primario, la agricultura y la ganadería como la gran creadora de riqueza del país. “El resto apenas es una búsqueda de beneficios”, apuntará.

Este es parte de un extenso diálogo con un conocedor a fondo de la realidad misionera que bien vale como reflexión por los 200 años que se viven en esta época.

¿Cómo se puede aplicar una mirada histórica sobre los 200 años?
El país avanzó: creció tanto en población y en economía. Y eso, fundamentalmente se debe a la actividad privada. A la iniciativa, al espíritu de emprendimiento. Los avances se dan por la ambición del hombre, de los individuos que ambicionan y trabajan para lograr un objetivo. Y esto fue lo que dio el crecimiento al país. La ciudadanía no es la responsable de todas las crisis que vivimos. Lamentablemente el país tuvo un exceso de crisis, no tuvo estabilidad económica por diversas ideologías que se impusieron en la administración y que terminaron en catástrofes que lo tuvo que soportar toda la sociedad. Felizmente, ha avanzado pero hay algunos aspectos que debemos lamentar, como es el gran poder y la gran envidia de los países americanos que veían a la Argentina como el país culto y con su gran poder de la clase media que tenía el país y que fue desapareciendo. Lamentablemente hoy la clase media está reducida muy reducida.
¿Si lo comparamos, con qué época?
Si lo comparamos con la década del 40 ó del 50. Recuerdo viajaba al Brasil de vacaciones hace 35 años y Brasil realmente era pobre en comparación con Argentina. Y ellos lo destacaban y buscaban la amistad con Argentina diciendo que éramos los países cultos y ricos de América. A tal punto, en aquella época (se sonríe) había el juego de la lotería y lo llamaban O jogo do bicho (El juego del bicho). Y esto era por la falta de cultura del pueblo brasileño. Se jugaba la lotería pero como no conocían los números y tenía además imágenes de animales, lo identificaban así: El juego del bicho. Mucha gente que iba al mercado y traía el vuelto. Y como no conocía los números, pero sí los animales.
¿El espíritu pionero o colono hizo grande a Misiones y la Argentina?
Exacto. No sólo en Misiones sino en todo el país. Los italianos fueron agricultores, poblaron la Pampa Húmeda (Santa Fe, Córdoba, Buenos Aires). Misiones es de hecho adonde vino gente de más nacionalidades. Hubo una mezcla de razas extraordinaria. Y que le dio el empuje inicial a una tierra que no era fácil porque había bosques y montes. Porque una cosa era trabajar la tierra de Entre Ríos, Santa Fe o Buenos Aires. Eran consideradas con las planicies de Ucrania como las tierras más fértiles del mundo. Pero venir acá con el machete y el hacha era otra cosa.
¿Fue todo así en Misiones?
No. Los primeros colonos que vinieron al Sur sólo tenían bosquecitos en Azara, Apóstoles y Concepción y había tierra roja descubierta. Entonces era más fácil. Pero todos los que fueron a trabajar al Centro y el Alto Paraná ahí sí, era difícil. Si hoy en día es difícil combatir la maleza hay que imaginarse lo que era en aquella época.
¿Cuál es la sensación con respecto al retroceso que tuvo la clase media?
Sí. La potencialidad de la Argentina la daba la clase media. Hoy, con todas las crisis que soportó, disminuyó significativamente. Digamos que hay un estrato social más parejo. Pero hay muchos más pobres. Recuerdo que hasta los años 70 acá en Misiones faltaba mano de obra. Es decir que no había desocupados. Empezaba la cosecha de yerba y había que inscribir en Gendarmería las familias de cosecheros que venían de Paraguay, entre marzo y septiembre. No había cosecha de verano (zafriña). Y también se producía mucho arroz y también venían los cosecheros para tal fin.
¿En Misiones?
Sí. En Apóstoles había tres molinos arroceros. El nuestro, había otro en San José y otro acá en los Núñez. Había productores que plantaban. Un gran productor era don Carlos Enríquez (el abuelo de los de la empresa actual es vial, constructora y participa en Iguazú Argentina). En los terrenos del bajo Gottschalk del FFCC hasta el río. También plantó sobre el arroyo Garupá y sobre el Yabebirí.
¿Y ahí traían gente a cosechar?
Claro. Brasileños. Cuando se cosechaban en esa época, se traía gente del Brasil. Se usaba la hoz, hacían las parviñas, luego se secaba y se hacían las parvas grandes, se dejaba hasta que se seque el grano. Y luego se trillaba.
¿No era la foiza?
No. La hoz tiene un manguito y la cuchilla. Que es la imagen que está en el símbolo de URSS. Y cuando vino el cultivo del té, venían miles de cosecheros porque se hacía a mano. Venían de Corrientes y de Chaco. Terminaba la cosecha del algodón y venían para acá. Y se daba una fuerte migración interna en el país.Comenzaba la cosecha del maíz en provincia de Buenos Aires (o trigo) y miles de cosecheros se movilizaban a Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba. 
¿Y con las máquinas?
La primera cosechadora que se fabricó acá en la Argentina está en Sunchales donde se halla Sancor Seguros que le hizo una construcción especial para exhibirla. Y la famosa cosechadora alemana Class que también estaba acá, se llevó de vuelta a Alemania, se la reconstruyó y se la trajo de vuelta.
En Misiones todo estaba en veremos
De la primera colonización, se inauguró en 1997 el museo que lleva el nombre de mi padre por los primeros 100 años de la llegada de las primeras 17 familias de colonos que llegaron a Misiones. Se mensuró el Sur de Misiones: Apóstoles, Azara Concepción. Fueron 40 mil hectáreas. Y luego se hizo otra mensura y se agregó Santa María, Itacaruaré y San Javier.
Y respecto de la yerba mate, ¿qué puede decir?
Tengo actas de 1911 cuando mi padre se casó, arrendó un campo cerca de La Cachuera. Y ahí plantó 12 hectáreas de trigo, 8 de maíz, árboles frutales, una hectárea de poroto. En aquellas épocas se hacían cultivos anuales. La reproducción de la yerba la logró un ingeniero Allain en 1905 de la empresa Martín. Misiones tenía poquísima yerba. Los yerbales naturales estaban en las zonas de pinares: San Pedro y Bernardo de Irigoyen. Las que hacía la resiembra eran las palomas grandes, las torcazas, y los loros. Que se comían la semilla de la yerba anidaban en esos pinos. Al pasar por su sistema digestivo y caer en tierra fértil y así surgieron las primeras plantas. Por eso, las primeras cosechas se hacían en árboles que tenían 10 metros de altura.
Para 1810 ¿mucha gente tomaba mate en la Argentina?
Así es. El mate en la Argentina era una costumbre de los guaraníes. Era un producto de canje. Tenía mucho valor. Colecciono y conseguí una carta del ingeniero Bonpland donde sugería a delegados del Gobierno (pertenecía a Corrientes) que plantasen yerba. Hablaban del desarrollo que tenían los estados atlánticos brasileños.
El país que nos tocó Juan Alfredo “Pancho” Szychowski siguió analizando la Argentina de los 200 años con una mirada de dirigente.
Había cosas a favor y otras en contra en la Argentina…Hubo muchas luchas intestinas. Primero para librarse de la corona. Luego unitarios y federales. Y tras 1853 se unifica el país y lamentablemente luego no se respetó el federalismo.
Pero es un problema del país, ¿verdad? ya que EE.UU. es más federal Totalmente. Cada Estado recauda primero de abajo y se envía los dineros hacia arriba. Acá la caja hoy en día es un tema que anula el tema el federalismo. Y los gobernadores están sometidos a presión. Si no apoyan, no les remiten recursos. El verdadero federalismo sería que cobren los impuestos las municipalidades. El municipio que entregue al Gobernador y éste al Estado central. Acá toda la recaudación a excepción de Inmobiliarios, Sellos, lo mínimo, va al Estado nacional y este lo maneja después a su antojo. Y esos son problemas que anulan el federalismo. Y condicionan al ciudadano. En definiciva se los puede ver como defectos de este Bicentenario.
¿Considera que el campo puede salvar al país? Sí. Totalmente. La riqueza se genera cuando uno tira una semilla y cosecha cien.  Hay generación de riqueza. Una industria genera utilidades. Realiza una transformación pero la verdadera riqueza la genera la vid, el trigo, la soja, la yerba, el ganado que se reproduce. Esa es la riqueza. Lo otro es transformación y rentabilidad. Ese sector y el que trabaja (el artesano) está muy presionado por el Estado que cada vez exige más tributos. Estamos como en la época de la monarquía. Y se generó una casta política muy grande con muchísima gente que depende del Estado en forma improductiva.
¿Puede dar un ejemplo de esto último?
Sí. Yo fui legislador en la década del 60 y conformamos -con un grupo de amigos- el Partido Agrario Misionero. Nuestra intención era salvar la economía de la yerba que estaba en un problema muy grave. Bueno, en esa época, éramos 32 diputados y había 102 empleados entre taquígrafos, administrativos, personal de maestranza, seguridad, etc. ¡Y había diez bloques! Hoy son más de mil (los empleados).
¿Eran más austeros?
Y, sí. Mire, había dos vehículos: un Ambassador para la presidencia y una Estanciera para los diez bloques. El (diputado) que necesitaba la Estanciera, debía pagar el combustible. Hoy -en cambio- (los legisladores) reciben todo en vales: Tanto en pasajes aéreos que no llegan a utilizar como en los combustibles. Así que se trata de una forma encubierta de sobresueldo que se comercializa.
¿Usted analizó la cuestión?
Leí en el Presupuesto que la Legislatura pasó de 37 millones de pesos a 94 millones de pesos en 2009. Pero además, el diputado tiene una función y para eso fue electo. Hay algunos que son responsables se interiorizan y conocen la provincia y otros que están en listas sábanas; que están para levantar la mano y votar por mandato. En ese aspecto la política es una gran deudora del país.
¿Por qué estamos así?
No es el trabajador, el ganadero, agricultor a los que pueden visualizarse como responsables de las crisis de la Argentina. Los responsables son los políticos que manejaron mal. Y hay de todas las ideologías. Acá no se salva nadie.Y  mire las cooperativas del interior que fueron clave para el crecimiento. Hoy en día están sumamente politizadas. Y se dice: “Ganó el oficialismo” o “ganó la oposición”. La política no tendría nada que hacer en las cooperativas. Tienen que buscarse a los hombres capaces y comprometidos que sean honorables. El Congreso y demás no son honorables.
¿Por qué dice eso?
Porque honorable es el que trabaja por el honor. Justamente. Porque implica un compromiso social.
Y una prospectiva. ¿Qué augura?
Me preocupa. Porque pareciera que hubiese una ideología que se anuncia que impulsa una mejor redistribución de la riqueza. Pero si la redistribución se hace en función en función de sacarle el fruto del trabajo al que produce estamos corriendo el riesgo. Argentina se salva de malos gobiernos por el hecho de que el espíritu del productor agrario persiste. Es ancestral y ya vinieron de Europa con eso marcado a fuego. Y acá agregaron la parte de ganadería porque allá era restringida.
¿Y eso sobrevive? Sí. Y esa cultura milenaria persiste. Aun dentro de desastres como temporales, sequías, es como que renovaran sus fuerzas para poder seguir apegados a la tierra.
¿Qué más ve? Bueno, hoy hay descontrol, alcohol, drogas en muchos otros aspectos. Y lamentablemente, ¿cómo una maestra va a poner orden y límites a alguien si los padres no lo ponen? Por suerte hay familias bien integradas y reservas morales que van a permitir seguir. Pero también los maestros antes eran personalidades. Hoy el magisterio no está bien pago.  No es por capacidad que se los nombra.
¿Y la seguridad? Hoy la sociedad vive tras las rejas. Y el ladrón ya no es ladrón,  sino que es asesino. Por la droga o por el alcohol o porque le gusta una zapatilla  de marca debido a la agresividad de las publicidades que crea necesidades artificiales. Es una deformación de la sociedad al igual que la televisión.
¿Faltan ejemplos, dice? Sí. No se ven profesionales como (el doctor René) Favaloro. Mujeres que se exhiben y se venden y producen una sociedad bastante resfriada o enferma. Llegará un momento en que la sociedad volverá a instaurar los límites perdidos.
El perfil

Juan A. Szychowski, apostoleño. Tiene 82 años y cumplirá 83 el 10 de junio. Fue diputado provincial por el Partido Agrario de Misiones en la década del 60.Está al frente de La Cachuera SA, la firma agroindustrial que produce yerba mate y arroz. Se trata de la principal exportadora de yerba mate de Argentina a países como Siria, Líbano, España, Francia, Estados Unidos, México, Chile y Uruguay entre otros. La empresa fue iniciada por Juan Szychowski, inmigrante polaco.

Misiones en el Bicentenario
El Territorio, Posadas
17.05.2010


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