Max Berliner fue declarado “personalidad destacada de la cultura” porteña

Max Berliner y Rachel LebenasEl actor y director Max Berliner fue declarado el miércoles, “personalidad destacada de la cultura de la Ciudad de Buenos Aires”, en un acto desarrollado en el salón Montevideo de la Legislatura porteña, durante el cual recibió el diploma correspondiente, acompañado de su esposa, la artista Rachel Lebenas. Previamente, la diputada por Encuentro Popular para la Victoria María José Lubertino, autora del proyecto de ley que fue aprobado el 18 de noviembre por unanimidad, calificó al evento de “trascendente para todos nosotros”, ya que “tiene que ver con premiar a un actor, un director, un maestro de actores, un hacedor que es reconocido tanto por los jóvenes como por los adultos mayores de nuestra ciudad”.

La legisladora explicó que se trata de “un reconocimiento no sólo a su genialidad como actor, que sigue siendo convocado para presentaciones en teatro, cine y televisión, sino también al trabajo y empeño que ha puesto para trasmitir la cultura judía en la Argentina y sostener el idioma ídish, incluso planteándolo, a lo largo del tiempo, tanto a las autoridades locales como a las del Estado de Israel, pues si bien era importante que (allí) se hablara hebreo, eso no significaba que se perdiera el ídish y todo lo que conlleva para la historia de tantas personas que han hablado el idioma de la resistencia frente a la Shoá, que también hace a nuestra cultura porteña e integra nuestra porteñidad, como sabemos quienes transitamos la ciudad, particularmente los barrios de Villa Crespo y el Once”.

A continuación, la diputada leyó un resumen de las obras y películas en las que actuó Berliner y destacó que “aunque cueste creerlo, nunca recibió un Martín Fierro u otro premio de APTRA (Asociación de Periodistas de Televisión y Radio de la Argentina), así que algunos de sus seguidores podríamos ponernos en camino para requerir que se le otorgue este reconocimiento”.

Por su parte, el director de la Fundación IWO, Abraham Lichtenbaum, expresó su “felicitación y agradecimiento” a la Legislatura “por haber cumplimentado el anhelo de homenajear a la cultura judía y a la del ídish en la persona de Max”.

El funcionario comunitario recordó que “hace dos años, cuando las colecciones (de la Fundación IWO) fueron declaradas del interés de la ciudad de Buenos Aires, homenajeamos a Max con el orgullo de saber que iba a entregar su archivo para que fuera digitalizado y puesto en nuestro portal, para que los investigadores del mundo abreven en su historia”.

“Nos orgullecemos de que Max esté trabajando como la primera vez que subió a la escena judía, siendo un chico de pocos años, y transmitiendo su alegría”, concluyó Lichtenbaum.

Benny Schneid, director ejecutivo de la Organización Sionista Argentina, trajo el saludo de su institución y también recordó que fue alumno de Max Berliner, con quien “cuando hablábamos de teatro, aprendimos a estar erguidos y orgullosos del mensaje del teatro judío e israelí”.“Max ha sabido adaptarse a los tiempos, en una renovación permanente”, agregó.

En tanto, Alberto Hammerschlag, vicepresidente 3º de la DAIA, afirmó que “Max encarna la integración de lo judío y lo argentino”, mientras que Guillermo Borger, titular de la AMIA, consideró que “el mejor premio que tuvo Max Berliner es el que le dio su público”.

A su turno, el embajador del Estado de Israel en Argentina, Daniel Gazit, expresó que para él y su esposa, también presente, “conocer a Max Berliner es un privilegio”. “Lo conocimos cuando estuvimos aquí la primera vez (dos décadas atrás), después lo veíamos en la televisión cuando volvimos a Israel, y al volver a la Argentina renovamos el contacto, pero este premio es mucho más profundo, por el trabajo que Max está haciendo desde hace años para la difusión de la cultura”, aseguró el diplomático, quien destacó que “no hay teatro en el cual alguno no diga que fue alumno de Max”.“No es común tener tantos alumnos que lo admiren, y merece todos los elogios”, finalizó Gazit.

Finalmente y tras recibir su diploma, Max Berliner agradeció el reconocimiento y admitió, emocionado, que “nosotros, los actores, estudiamos un texto, aprendemos a decirlo y nos aplauden, pero recibir esta distinción es muy fuerte para mí y, por más actor que sea, me es difícil inventar” qué decir.“Nunca me hubiera imaginado, cuando llegamos desde Varsovia, en 1922, con mis tres hermanos -una tiene un año más que yo y no vino porque está indispuesta- que a los 91 iba a recibir este galardón”, se sinceró, antes de compartirlo con su familia y con “mis viejos y mis dos hermanas, que ya no están aquí, pero siento que están presentes”.

El actor aseguró que “91 años pasan volando, pero 85 de teatro... hay que remar -¡y cómo!-, pero de este ring nadie me saca”.“Amo a la Argentina así como es -con sus olores, sus aromas, sus calles rotas y llenas de basura- porque aquí aprendí a hacer teatro, crear, fantasear, representar, actuar”, expresó Berliner antes de recordar a una veintena de grandes artistas de la historia nacional, desde Hugo del Carril hasta Alberto Olmedo o su amigo Leibele Schwartz, quienes “me enseñaron” y fueron sus compañeros en cine y teatro. “Gracias Argentina por haberme enseñado tanto, pero nunca olvidaré mis raíces: a Méndele (Moijer Sforim), el abuelo de la literatura judía; a Péretz, que fue el padre, y a Scholem Aleijem, que fue el nieto.”

El homenajeado recordó especialmente a Bárbara Mujica y Oscar Rovito, quienes interpretaron con él la primera obra israelí en castellano, en el teatro Mitre, la cual se mantuvo en cartel tres meses.“Para terminar, una reflexión sobre la vida: la vida nos da vida, vivir la vida es dar vida, vivir la vida es saber vivir, no hay algo más hermoso que la vida”, concluyó Max Berliner, quizá revelando su receta para llegar a nonagenario.

El acto también contó con la asistencia del director del Cultura de la AMIA, Moshé Korin; Gustavo Weich, director de la escuela Scholem Aleijem, cuyo salón de actos lleva el nombre del actor; y numerosos dirigentes comunitarios, familiares y amigos del galardonado y miembros de la colectividad judeoargentina.

16.12.2010


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