Max Berliner, actor de fuste

Un luchador que se mantiene en el ring Se inauguró una sala con su nombre, ensaya una obra de Beckett y dirige un texto propio; estará en la película de Francis Ford Coppola.

En el caso de Max Berliner, la palabra laburo, como sustantivo y verbo, le gana a la frecuencia de aparición de las muletillas que inundan el dialecto de cualquier porteño. Nacido en Polonia, su lengua materna es el idish, y aunque su apellido significa berlinés, el actor (Mordcha Berliner hasta 1922 cuando llegó a la oficina de migraciones de Retiro) se siente argentino. A modo de homenaje, se inauguró una sala con su nombre en la escuela Scholem Aleijem, donde enseña teatro desde 1947. “Saqué la cuenta y en ese escenario caminé más de 40.000 horas”, aseguró.

Max Berliner

Esther Goris, Mario Diament, Ernesto Tenembaum, Marcelo Zlotogwiazda y Rachel Lebenas (su esposa) fueron alumnos de los talleres que dicta dentro y fuera del colegio. En 2007, Berliner quiso montar una obra para celebrar sus seis décadas como maestro. “Les pedí a las autoridades de la escuela que me ayudaran con el evento y me dijeron que sí, pero ni me imaginaba que me preparaban esta sorpresa”, dijo. El empresario Roberto Goldfarb (esposo de la cantante Zully Goldfarb) donó el dinero para remodelar la sala. “Por suerte, hay cosas que se conservaron, como esa escalinata que construyó mi amigo el pintor Américo Abraham Balán.”

Berliner logró papeles destacados en cine, teatro y TV e incluso trabajó junto a Sean Connery (Highlander II ) y Colin Firth ( Apartment Zero ). Por aquellos laburos (y tantos otros), la Asociación Argentina de Actores le entregó, en 2002, el Premio Podestá a la Trayectoria. Este profesor nacional de piano nunca quiso abandonar la docencia: “Llegué a la conclusión de que el teatro puede tener más fuerza que una clase de historia. El que hizo de San Martín se va a acordar eternamente de qué hizo ese prócer”.

“Yo no robo; trato de adaptar el personaje al actor, no viceversa -y comienza una enumeración con tono monocorde-. Respiración, improvisación, relajación págueme 150 pesos por mes. Eso no es para mí.” Berliner confiesa que es uno de los pocos maestros que se sinceran con aquellos alumnos que no tienen potencial. “A más de uno le he dicho que tenía que ir a vender ballenitas”, afirmó.

La receta de su éxito
Total magnesiano granulado. Esa es, para el actor, la clave de su vitalidad. Cuando filmaba La Patagonia rebelde le llamó la atención aquel polvo que tomaban los dobles de riesgo de las escenas y hace ya 33 años que desayuna con aquella sustancia. Sin embargo, de aquella experiencia no recuerda a un joven Néstor Kirchner, quien se habría ofrecido para trabajar en la cinta de Héctor Olivera como extra. “A ellos les daban un sandwich y nosotros, los actores, comíamos como chanchos. Fueron las líneas del personaje de Franklin Caicedo, quien pedía un aumento al capataz, las que envalentonaron a la masa. Exigieron la misma comida que a nosotros y Olivera debió cambiarles el menú”, contó.

Berliner afirma que la relación que mantiene con otros artistas lo llena de orgullo y tiene muchos amigos en el medio. “Héctor Alterio, Pepe Soriano y Norma Aleandro ella era una piba y hacía El zoo de cristal , la misma obra que yo dirigía en idish, y un día vino a verla a mi sala. Eso muestra su humildad, que hasta hoy conserva”, dice Berliner, quien hizo malabares con su agenda para poder trabajar con ella en Seres queridos , una película que pasó sin pena ni gloria en la cartelera local, pero que recibió premios en Varsovia, donde nació el actor.

Proyectos
“Sin cuenta, ésa es mi edad”, bromea el actor en un juego de fonética de la expresión que simula el equivalente a medio siglo, pero luego confiesa 89 años. “Soy un luchador y nadie va a bajarme del ring”, repite. En aquel cuadrilátero tiene varios planes: en junio estrenará Final de partida , de Samuel Beckett, con Lorenzo Quinteros y Pompeyo Audivert, y en agosto debutará con Clinton versus Hillary , un texto que él escribió basado en las notas que leyó desde 1999 sobre la pareja.

La TV también tiene un espacio para él. Rosa, violeta y celeste es el unitario escrito por Leonor Benedetto que se verá pronto por Canal 7, donde Berliner interpretará a la pareja de Carmen Vallejo.

Pero además la producción del director Francis Ford Coppola se comunicó con él y le ofreció un papel en Tetra , la cinta que el realizador filma en la Argentina: “Me encantaría trabajar con él, pero no hablo inglés, así que tendría que aprender de memoria mi parlamento, y me gusta ese desafío”.

Laura Ventura

En todos los ámbitos
En cine. La calesita , El profesor Tirabombas , La nona , La cruz invertida , Plata dulce , La Patagonia rebelde , Highlander II , Yepeto , Seres queridos .
En teatro. Y él fue por los campos , El plato de madera , El zoo de cristal , El Golem , Platonov , La fierecilla domada , Liturgias , etc.
En televisión. Amigos son los amigos , Disputas , Tumberos , La niñera , Hermanos y detectives , etc.

La Nación; Buenos Aires
08.05.2008


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